De profundis
Fragmento del libro "De profundis" por Oscar Wilde
"La gente más mecánica, para quien la vida es una astuta especulación que depende de un cuidadoso cálculo de medios y fines, siempre sabe adónde va.
Empieza con el deseo de ser el pertiguero de la parroquia y, esté donde esté, acaba consiguiéndolo.
El hombre que desea ser algo distinto de sí mismo, un miembro del Parlamento, un `próspero verdulero, un abogado eminente, un juez o cualquier otra cosa igual de aburrida, siempre logra ser lo que quiere ser. En eso consiste su castigo.
Quienes eligen una máscara luego tienen que ponérsela.
Pero con las fuerzas dinámicas de la vida, y con aquellos en quienes encarnan dichas fuerzas, la cosa es muy diferente. La gente cuyo único deseo es realizarse nunca sabe adónde va. Es imposible saberlo.
Por supuesto, en cierto sentido, es necesario, como dijo el oráculo griego, conocerse a uno mismo. Ese es el primer logro del conocimiento.
Pero reconocer que el alma del hombre es incognoscible es el último logro de la sabiduría. El misterio final es uno mismo.
Cuando uno ha sopesado el sol en una balanza, medido las escaleras de la luna y cartografiado los siete cielos estrella por estrella, todavía queda su propio ser.
¿Quién puede calcular la órbita de su propia alma?


Tranquilizador,
ResponderEliminarLa gente cuyo único deseo es realizarse nunca sabe adónde va. Es imposible saberlo.
Muy interesante, gracias por compartirlo
Un placer Sonia, Saludos. 🌹
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