Cabañas en la bruma.
La
duda. Siempre la misma línea de tensión.
Entre
el sí y el no, me tambaleo.
Mientras
corro de un lado a otro como Hamlet enajenado,
Siempre
me muevo entre la renuncia y el acto:
Sufro,
me desnudo, virtualizo,
Aparezco
proyectado dentro del Tiempo,
Me
distraigo.
Una
vez me “decido” - pues conmigo todo es retráctil -,
Una
vez encarno algo, caigo preso, esclavo de mi determinación,
Traidor
de mi fuego interno, cobarde a la bruma vista en el horizonte:
La
incertidumbre,
Expuesto
al ridículo de mi genio:
¿Vale
la pena?
El
hombre sin causa se mata,
El
hombre con causa mata,
¿A
cual de los dos deberíamos amar?
Que
mi emblema sea la indiferencia,
Mi
método: No pensar, no actuar,
Vivir
del cielo
Como
el mar.
Me
asalta el miedo, aferrado a mi clavo ardiendo,
Consultando
a oráculos y hechiceros: Da lo mismo,
Ya
no creo, nunca pude creer, lo admito, lo sé:
Soy
un escéptico, un incrédulo, una serpiente en forma de gancho
Que
rehuye el conocimiento.
Tengo
las palmas de las manos abrasadas.
Actúo,
sé, caigo.
Luego
desaparezco, me empalago de mí mismo,
Luego
me clavo el puñal, me afeito las creencias con la daga,
Cargo
la chata
Acto
final.
Incluso
eso es un problema.
Una
decisión.
Una
duda eterna.
Mi
cuerpo se llena de pavor y me encorvo, me retuerzo,
Sobre
un punto bajo el Tiempo,
Tiemblo.
Dentro
del círculo trágico, justo en el centro
Me
pongo a reptar.
Lleno
de terror, medito sobre errores y aciertos, sobre la inacción.
No
es siquiera un término, pero es mi mayor deseo, mi mayor reto.
Un
mar en calma, un cero, un cielo negro, el silencio del
anochecer.
Lo
quiero.
El
error, calmado y sigiloso en el aparente acierto.
Medito
acerca de la posibilidad de que una sola empresa tenga éxito.
Fragilidad.
Decadencia.
La
esperanza acelera, quiebra, se va...
Vivo
en un palacio de cristal con más de mil puertas.
Es
difícil, casi imposible, saber donde queda la verdad,
Donde
se esconde, con qué disfraz.
Mi
compromiso con la duda es siempre mayor que con la decisión.
La
indecisión:
Mi
posada y mi ruta,
Mi
calle y mi hogar,
Mi
tumba y mi celda,
Mi
vida,
Mi
inmortalidad.
Incapaz
de comprometerme
Me
caso con ella,
Abrazo
el enigma,
Me
sumerjo en él.
Resarcido
por el trauma,
Fortalecido
por la vibración siempre contraria:
Vivo,
muero, renazco,
Muto,
cambio;
Sin
embargo
Sigo
siendo el mismo.
EADEM
MUTATA RESURGO.
Mi vida y muerte simultáneas.
Fiel al estado de suspensión en
el que la historia continúa por inercia.
En el que mi vida sigue su curso
– sea cual sea –
Por indiferencia,
Por amor a la tensión.
Por la propia búsqueda de un
tesoro que ni tan siquiera se enterró.
Ni tan solo hubo rumores.
Cavo por pasión.
Cuando el agujero esté listo
Enterraré el fuego, cubriré de
arena mi ardor,
Caeré fuera del Tiempo,
La duda me jurará también su
amor:
Mi
asesino de certezas,
Mi
Principe de las nieblas,
¿Ese soy yo?
Siempre dentro del espejo.
Fragmentos de arena vibrando en
un diapasón.
Una melodía muerta, el canto de
una sirena, los insultos de un tritón.
Mi
vida sigue su curso,
Sea
cual sea, quiebra y continúa su dirección.
Se
encapricha,
Luego
vuelve al centro del Yo.
Hacia
arriba o hacia abajo,
Hacia
dentro o hacia fuera,
Enemigo
de la luna y aliado del sol,
Amante
de la luna y acusado en luz de traición.
Selene
y Apolo: Mis dueños,
Nunca
fui siervo, no soy un servidor.
Desmantelé
su soberanía con un beso del diablo y un abrazo de Dios.
Mi
vida sigue su curso, continúa,
Pero...
Sin
mi intervención.
Si
fuera capaz de comprometerme con algo,
Ser
fiel hasta el desembarco o el naufragio,
Ya
no sería yo,
Sería
cualquier capitán de barco,
Y
en el tiempo indicado, el tiempo exacto
El
viaje concluyó.
Isla
errante en mitad del océano,
Un
mar negro de duda y confusión,
Un
cielo azul oscuro, aumenta la tensión.
La
indiferencia y la distancia, la duda,
Mi
amor.
Con
la mirada siempre perdida en un horizonte distorsionado,
Cada
ola, cada embestida, se hace oblicua,
En
una niebla ambigua,
Vivo
y muero
En
suspensión.
A
Rheinn
RheinnPoetry
- Cabañas en la bruma. -
Mi
alma
Huele
a duda...
Mi
corazón hiede
Cual
certeza desnuda...
El
horizonte hace de sierpe, se violenta
Con
cada lágrima de tu voz...

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