Con los nudillos desgastados.
La
piel blanca, labios carnosos, mejillas rosadas, los nudillos marcados de odio.
La
capucha puesta, llantos secos sobre los pómulos. Septum en la nariz.
Sus
ojos bailan perdidos por el vagón, en sus danzas se encuentran con los míos;
Ella o él, mueve y se muerde los morritos, señal de nerviosismo.
Sudadera
azul, Nike blancas, pantalón beige.
¿Qué
es lo que esconde esta belleza rebelde y marchita bajo sus entrañas?
Tristeza,
melancolía, duda, rabia.
Joven,
muy joven… Su presencia me cautiva, su silencio y sus movimientos me excitan,
La tragedia que puedo oler corriendo por sus venas, parece la misma…
El
pelo largo, frondoso y castaño, se intuye debajo de la tela, que tira y aplasta
su mojada melena:
Fuera llueve y hace frío, dentro suyo el mundo hierve, el
vagón asfixia y el encajonamiento de la silla enloquece, una ira reposada espolvorea su preciosa cara,
en sus pupilas brilla y arde una furia sosegada, de vez en cuando me mira, sé
que poco a poco me posee, soy consciente, él
o ella también.
A. Rheinn
- Con los nudillos desgastados. -

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