El palacio de cristal.
Estructuras
sumamente delicadas. Un reino tan frágil como insondable,
El enigma de la humanidad.
La luz atraviesa las paredes de mi hogar y se fragmenta en múltiples colores,
Infinidad de tonalidades dando matiz a mis visiones, creando un mundo de ficción y realidad.
La línea que los separa es fina, casi imperceptible, sutil.
Conviven la verdad y la mentira en una narrativa realifabulista,
Confeccionan una historia sobre el mundo,
Un relato personal,
Un ditirambo universal.
El enigma de la humanidad.
La luz atraviesa las paredes de mi hogar y se fragmenta en múltiples colores,
Infinidad de tonalidades dando matiz a mis visiones, creando un mundo de ficción y realidad.
La línea que los separa es fina, casi imperceptible, sutil.
Conviven la verdad y la mentira en una narrativa realifabulista,
Confeccionan una historia sobre el mundo,
Un relato personal,
Un ditirambo universal.
En
sus jardines se suceden
El dolor cortante y crudo del invierno,
El aplastante agobio del verano,
La ardiente fiebre de las primaveras,
Una melancolía silenciosa y otoñal.
Esencias se entrelazan según los caprichos de una naturaleza psíquica,
Fuera del tiempo y el espacio, lastrados hacia abajo o
Soñando con ser más.
El desequilibrio crónico es su esencia.
El orden, la moral; el caos, el instinto.
El dolor cortante y crudo del invierno,
El aplastante agobio del verano,
La ardiente fiebre de las primaveras,
Una melancolía silenciosa y otoñal.
Esencias se entrelazan según los caprichos de una naturaleza psíquica,
Fuera del tiempo y el espacio, lastrados hacia abajo o
Soñando con ser más.
El desequilibrio crónico es su esencia.
El orden, la moral; el caos, el instinto.
Las
paredes, los suelos, los techos, las salas y despachos,
Los templos y los baños, los sótanos y los cuartos cerrados a calicanto:
Todos decorados.
Escenas de paisajes,
De montañas, de lagos, de mares y cielos,
De abismos y pantanos, de prados y acantilados...
Retratos, lienzos con trazos de amor y odio,
Esbozos en blanco y negro, acabados desdibujados, modelos olvidados,
Todos recuerdo de un conocer transfigurado.
Los templos y los baños, los sótanos y los cuartos cerrados a calicanto:
Todos decorados.
Escenas de paisajes,
De montañas, de lagos, de mares y cielos,
De abismos y pantanos, de prados y acantilados...
Retratos, lienzos con trazos de amor y odio,
Esbozos en blanco y negro, acabados desdibujados, modelos olvidados,
Todos recuerdo de un conocer transfigurado.
Paseo
por el palacio a mis anchas,
Reconozco las caras de las estatuas y sus cuerpos,
Yo los creé, yo los integré, me pertenecen.
Sin embargo, se sublevan; desobedecen, se amotinan;
Entorpecen mis días, los años, los meses, todo pierde su relatividad.
Joyas de un día, lunas de barro y un sol empapado en sudor,
En los cielos proyectados de sus bóvedas las estrellan lloran sangre azul,
Sonrisas escarlata son proyectadas más allá de las ventanas,
Hacia la inmensidad.
Reconozco las caras de las estatuas y sus cuerpos,
Yo los creé, yo los integré, me pertenecen.
Sin embargo, se sublevan; desobedecen, se amotinan;
Entorpecen mis días, los años, los meses, todo pierde su relatividad.
Joyas de un día, lunas de barro y un sol empapado en sudor,
En los cielos proyectados de sus bóvedas las estrellan lloran sangre azul,
Sonrisas escarlata son proyectadas más allá de las ventanas,
Hacia la inmensidad.
Dispongo
de un vestidor inmenso, de una sala de atrezo:
Allí mudo mi piel, allí manipulo mi ser,
Allí muero y renazco mediante el relevo,
Allí muto y cambio, me incinero y ardo
Para volver a nacer.
Soy polvo de ceniza, roca de talco,
Piedra caliza, ladrillo rojo, fina arenisca,
La piel escamada de un diablo que ha dejado de creer en él.
Siempre multipolarizado
Entre el hoy y el ayer,
Entre el mañana y
Lo que ya no ves.
Allí mudo mi piel, allí manipulo mi ser,
Allí muero y renazco mediante el relevo,
Allí muto y cambio, me incinero y ardo
Para volver a nacer.
Soy polvo de ceniza, roca de talco,
Piedra caliza, ladrillo rojo, fina arenisca,
La piel escamada de un diablo que ha dejado de creer en él.
Siempre multipolarizado
Entre el hoy y el ayer,
Entre el mañana y
Lo que ya no ves.
A. Rheinn
- El palacio de cristal. -

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